La mayoría de los problemas dentales en perros y gatos no empiezan de forma dramática. Se acumulan silenciosamente.
Se forma un poco de placa. Las encías se irritan ligeramente. El aliento cambia sutilmente.
Dado que las mascotas rara vez se quejan, es fácil pasar por alto estos primeros cambios.
Con el tiempo, sin embargo, las pequeñas acumulaciones pueden afectar a la comodidad,
la masticación y el bienestar general. ¿La buena noticia?
Los cuidados diarios en casa pueden marcar una diferencia visible.