Heces blandas que nunca se asientan del todo. Rascado que mejora... y luego vuelve.
Infecciones de oído que parecen repetirse.
Problemas de las glándulas anales que parecen mecánicos... pero que no se solucionan a largo plazo.
Si ha experimentado uno o varios de estos problemas con su perro, no se está imaginando la conexión.
Muchos problemas digestivos y cutáneos comunes comparten un factor subyacente:
el desequilibrio del microbioma.
Esta guía explica cómo están conectados el intestino y la piel de su perro, por qué síntomas como
las heces blandas y el picor a menudo se solapan, y cómo puede favorecer el equilibrio a largo plazo de forma práctica.